
La luz del airbag encendida es uno de los testigos más importantes del cuadro de instrumentos. Este indicador avisa de posibles fallos en los sistemas de retención, un conjunto de elementos de seguridad diseñado para proteger a los ocupantes en caso de accidente.
El airbag forma parte del sistema de seguridad pasiva del vehículo y trabaja conjuntamente con los cinturones de seguridad. Se activa en milisegundos tras detectar una colisión, reduciendo el riesgo de lesiones graves. Por eso, cualquier anomalía en este sistema debe revisarse cuanto antes.
1. Luz del airbag: ¿para qué sirve?
Al poner el contacto del vehículo, la centralita del airbag (ECU) realiza automáticamente un autodiagnóstico para comprobar que todos los componentes del sistema —sensores, conexiones, pretensores y software— funcionan correctamente.
Durante este chequeo pueden darse dos situaciones:
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No se detecta ningún fallo: el testigo del airbag se enciende durante unos segundos y después se apaga. Esto indica que el sistema funciona con normalidad.
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Se detecta una anomalía: la luz del airbag permanece encendida de forma fija, avisando al conductor de que el sistema debe revisarse.
Además, un fallo en los pretensores de los cinturones de seguridad también puede activar este testigo, ya que forman parte del mismo sistema de retención.
2. Luz del airbag encendida… ¿pasa ITV?
No. Es defecto grave.
Si la luz del airbag permanece encendida, el vehículo no superará la ITV. Se considera defecto grave porque el sistema de retención podría no funcionar correctamente en caso de accidente.
Esta misma consideración se aplica si, en lugar del testigo tradicional, aparece en la pantalla multimedia o en cualquier otro display del vehículo un mensaje indicando fallo o revisión necesaria del sistema airbag.
3. ¿Qué pasa si el testigo no enciende?
También se considera defecto grave.
La luz del airbag debe encenderse al poner el contacto del vehículo y apagarse a los pocos segundos. Ese encendido inicial forma parte del autodiagnóstico del sistema y es la única forma de comprobar visualmente que funciona correctamente.
Si el testigo no llega a encenderse, puede deberse a varias causas:
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Bombilla del cuadro de instrumentos fundida.
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Fusible quemado.
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Fallo en la centralita (ECU) del airbag.
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Manipulación del sistema para ocultar una avería.
Es necesario comprobar qué es lo que está fallando y solucionarlo.
4. ¿Puedo desmontar los airbags?
No. Si el vehículo equipa airbags de origen, no está permitido desmontarlos, inutilizarlos ni modificar de ninguna forma el sistema. Los airbags forman parte del equipamiento de seguridad homologado por el fabricante y deben mantenerse en el estado original de instalación.
5. ¿Qué comprueba la ITV referente a los airbags?
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Funcionamiento del testigo: al poner el contacto, la luz del airbag debe encenderse y apagarse a los pocos segundos, indicando que el sistema realiza correctamente el autodiagnóstico.
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Equipamiento original: no deben haberse eliminado ni añadido airbags respecto a los que el vehículo equipa de serie y que fueron homologados por el fabricante.
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Estado de los airbags: no pueden comprobarse directamente, ya que están ubicados en el volante, el salpicadero, los asientos o los guarnecidos, pero no deben presentar signos de manipulación o rotura.
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Ausencia de impedimentos para su despliegue:
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En el salpicadero no puede haber ningún elemento fijo sobre la zona donde se aloja el airbag.
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En los asientos no pueden instalarse fundas que dificulten o impidan su apertura, salvo que estén homologadas para airbags (debe indicarlo expresamente en la etiqueta).
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6. ¿Qué defectos pueden imputarse por el airbag?
El Manual contempla 5 defectos diferentes para los airbags:
03.02.08: Eliminación de algún airbag o incorporación de uno no autorizado por el fabricante.
03.02.09: Algún airbag no operativo.
03.02.10: Existencia de elementos que impidan el normal despliegue de algún airbag.
03.02.11: El cuadro de mandos del vehículo indica, mediante testigo o mensaje, un fallo en el funcionamiento de los sistemas electrónicos de retención.
03.02.12: El sistema detecta una anomalía a través de la interfaz electrónica del vehículo.
7. ¿Cómo funciona un airbag?
Aunque es el elemento de seguridad pasiva más conocido, su funcionamiento puede explicarse de forma sencilla:
Varios sensores distribuidos por la carrocería detectan una desaceleración brusca cuando se produce una colisión. La información recogida se envía a la centralita electrónica (ECU), que analiza los datos en milisegundos y, en función de distintos parámetros —intensidad y ángulo del impacto, ocupación del asiento, uso del cinturón, entre otros— decide si debe activar el sistema.
Si es necesaria la activación, la centralita envía una señal eléctrica que detona una carga pirotécnica en el interior del airbag. Esta reacción genera gas de forma instantánea, provocando su inflado en cuestión de milisegundos. Tras cumplir su función de amortiguación, el airbag se desinfla rápidamente para no obstaculizar la evacuación del vehículo.
Los airbags están diseñados para trabajar conjuntamente con los cinturones de seguridad. De hecho, si no se utiliza el cinturón, el sistema puede no activarse, ya que su despliegue sin sujeción adecuada podría provocar lesiones en lugar de evitarlas.
Para concluir: si la luz del airbag permanece encendida o el testigo no funciona correctamente, es imprescindible revisar el sistema lo antes posible. El airbag es un elemento esencial del sistema de retención y su correcto funcionamiento puede marcar la diferencia en caso de accidente. Ante cualquier duda o fallo, lo más recomendable es acudir a un taller especializado para realizar un diagnóstico adecuado y garantizar que el vehículo mantiene sus condiciones de seguridad originales.