Se entiende por desequilibrio a la diferencia de fuerzas de frenado (%) entre las ruedas de un mismo eje. Las fuerzas de frenado deben ser similares en un mismo eje o en caso de una frenada brusca existiría riesgo de pérdida de control del vehículo.
Para el cálculo del desequilibrio es necesario saber la frenada máxima de cada una de las ruedas, por lo que es necesario un frenómetro: una herramienta que hay en todas las ITV (y algunos talleres). El frenómetro está provisto de unos rodillos que están en el suelo y en los que el vehículo ha de meter sus ruedas.
La fluctuación indica cómo de constante es la fuerza de frenada de una rueda. Los elementos que provocan el frenado por medio de la fricción son: discos, tambores, pastillas y forros. Estos elementos pueden deformarse por el calor, deteriorarse o gastarse. Cuando uno de estos elementos no está en buen estado provoca que la frenada no sea constante; esto es, aún manteniéndose el pedal de freno en una misma posición las fuerzas de frenado varían.
La fluctuación es un valor numérico que expresa en tanto por ciento (%) cuánto se desvía una rueda del valor Fmax para esa rueda.
El cálculo de la fluctuación (también llamado ovalidad) se realiza con un frenómetro: una herramienta que hay en todas las ITV (y algunos talleres). El frenómetro está provisto de unos rodillos que están en el suelo y en los que el vehículo ha de meter sus ruedas.
¿Cómo se calcula la eficacia en los frenos de un vehículo?
La eficacia de un sistema de frenado es la relación entre la fuerza total de frenada generada por un vehículo y su peso o MMA, expresada en porcentaje (%). Este valor indica si los frenos pueden detener el vehículo de acuerdo con los mínimos exigidos por la normativa. La fuerza total de frenado se obtiene sumando la fuerza de frenada de cada rueda, medida mediante un frenómetro, que registra la fuerza ejercida en los rodillos cuando se aplica el pedal de freno a fondo.
Para saber la fuerza de frenada de cada rueda es necesario disponer de un frenómetro: una herramienta que hay en todas las ITV (y algunos talleres).El frenómetro está provisto de unos rodillos que están en el suelo y en los que el vehículo ha de meter sus ruedas.
La prueba de frenado tiene como objetivo comprobar si los frenos del vehículo están funcionando de forma correcta. Para esta prueba es necesario un frenómetro: una máquina que dispone de unos rodillos que permiten ver cómo se comportan los frenos cuando las ruedas están girando. La prueba de frenado se hace eje a eje (primero el primer eje, luego el segundo…) y no conlleva ningún tipo de riesgo ni para el vehículo ni para el usuario. La prueba dura entre 15 y 20 segundos por eje, por lo que en un coche no lleva más de 1 minuto conocer el estado del sistema de frenos.
Cambiar de estación de ITV en la actualidad: ¿es posible?
Es una duda bastante común: si un vehículo ha obtenido un resultado desfavorable en la ITV, ¿puede cambiar de estación para realizar la segunda inspección?
Hasta la entrada en vigor del Real Decreto 920/2017, cuando un vehículo obtenía un resultado desfavorable y su titular quería acudir a una estación diferente para la segunda inspección, el procedimiento resultaba farragoso, ya que implicaba solicitar un cambio de expediente.
En la actualidad, es posible realizar la segunda inspección en cualquier estación ITV del territorio español, aunque conviene tener en cuenta varios aspectos que se detallan a continuación.
El sistema de escape puede parecer algo trivial a simple vista, sin embargo, la línea entera (desde el colector de escape hasta el último tramo por el que salen los gases), está diseñado por los ingenieros de la marca para reducir las emisiones contaminantes, controlar el ruido e incluso optimizar el rendimiento del motor. En motores modernos es todavía más relevante, ya que son numerosos los sensores que hay instalados por todo el recorrido.
Algunos conductores buscan modificar el sistema de escape para mejorar el sonido o la estética del vehículo, pero debemos tener en cuenta ciertas consideraciones si se quiere mantener la legalidad y garantizar que el coche pueda superar la ITV sin problemas.
1. ¿Puedo modificar el escape de mi coche?
La respuesta es depende. Cambiar el escape de tu coche por otro dependerá del tipo de modificación que quieras realizar. Recuerda que no es posible modificar la geometría de la salida de los gases de escape:
Si la modificación altera la geometría de salida de los gases, se consideraría una reforma y el vehículo no pasaría la ITV.
Si la modificación no cambia la salida de los gases de escape, podría ser legal, siempre considerando otros criterios que se detallan a continuación.
Desde el 01/01/1974 todos los vehículos que tengan parabrisas están obligados a llevar limpiaparabrisas y lavaparabrisas siempre que el mismo sea imprescindible para poder conducir (es imprescindible cuando la única forma de ver la carretera es a través de él).
El limpiaparabrisas y el lavaparabrisas son dos sistemas diferentes, aunque el lavaparabrisas requiere del limpiaparabrisas para poder funcionar. En la ITV únicamente se comprueba que funcionen sobre el parabrisas y nunca sobre la luna trasera.
Los defectos en la carrocería del vehículo pueden aparecer en el informe de la ITV según la gravedad de los mismos. La mayoría de daños suelen ser arañazos o golpes superficiales que no se anotan como defecto. Sin embargo, si el golpe es profundo o de gran tamaño, pueden clasificarse como defecto leve o grave.
En cualquier caso, siempre se comprueba que no existan aristas cortantes. De ser así, el defecto se consideraría grave.
Defectos en la carrocería del vehículo: ¿Cómo se clasifican en la ITV?
El ABS (Anti-lock Braking System) es un sistema de seguridad que evita que las ruedas se bloqueen al frenar con fuerza. Si durante una frenada de emergencia las ruedas se bloquearan, se perdería el control del vehículo, ya que este pasaría a deslizarse por la calzada.
Los sensores situados en cada rueda del vehículo y un módulo de control permiten al ABS regular la presión del líquido de frenos para mantener la adherencia al suelo. En caso de que el sistema detecte que una rueda se ha bloqueado o está próxima al bloqueo, reduce automáticamente la presión hidráulica en esa rueda, evitando que llegue a bloquearse. Este proceso se produce en milisegundos.
Hasta el 2005 el ABS era opcional en turismos: había coches que lo equipaban de serie y otros que no. Desde ese año ya todos los turismos traen ABS de serie.
1. Luz ABS encendida… ¿pasa ITV?
En las ITV se comprueba que el sistema ABS funciona con normalidad. Si el testigo de ABS permanece encendido con el motor en marcha, indica que existe una anomalía en el sistema y, por tanto, no pasaría la ITV.
Testigo del airbag encendida en el cuadro de instrumentos.
La luz del airbag encendida es uno de los testigos más importantes del cuadro de instrumentos. Este indicador avisa de posibles fallos en los sistemas de retención, un conjunto de elementos de seguridad diseñado para proteger a los ocupantes en caso de accidente.
El airbag forma parte del sistema de seguridad pasiva del vehículo y trabaja conjuntamente con los cinturones de seguridad. Se activa en milisegundos tras detectar una colisión, reduciendo el riesgo de lesiones graves. Por eso, cualquier anomalía en este sistema debe revisarse cuanto antes.
1. Luz del airbag: ¿para qué sirve?
Al poner el contacto del vehículo, la centralita del airbag (ECU) realiza automáticamente un autodiagnóstico para comprobar que todos los componentes del sistema —sensores, conexiones, pretensores y software— funcionan correctamente.
Durante este chequeo pueden darse dos situaciones:
No se detecta ningún fallo: el testigo del airbag se enciende durante unos segundos y después se apaga. Esto indica que el sistema funciona con normalidad.
Se detecta una anomalía: la luz del airbag permanece encendida de forma fija, avisando al conductor de que el sistema debe revisarse.
Además, un fallo en los pretensores de los cinturones de seguridad también puede activar este testigo, ya que forman parte del mismo sistema de retención.