Desde el 01/01/1974 todos los vehículos que tengan parabrisas están obligados a llevar limpiaparabrisas y lavaparabrisas siempre que el mismo sea imprescindible para poder conducir (es imprescindible cuando la única forma de ver la carretera es a través de él).
El limpiaparabrisas y el lavaparabrisas son dos sistemas diferentes, aunque el lavaparabrisas requiere del limpiaparabrisas para poder funcionar. En la ITV únicamente se comprueba que funcionen sobre el parabrisas y nunca sobre la luna trasera.
Los defectos en la carrocería del vehículo pueden aparecer en el informe de la ITV según la gravedad de los mismos. La mayoría de daños suelen ser arañazos o golpes superficiales que no se anotan como defecto. Sin embargo, si el golpe es profundo o de gran tamaño, pueden clasificarse como defecto leve o grave.
En cualquier caso, siempre se comprueba que no existan aristas cortantes. De ser así, el defecto se consideraría grave.
Defectos en la carrocería del vehículo: ¿Cómo se clasifican en la ITV?
El ABS (Anti-lock Braking System) es un sistema de seguridad que evita que las ruedas se bloqueen al frenar con fuerza. Si durante una frenada de emergencia las ruedas se bloquearan, se perdería el control del vehículo, ya que este pasaría a deslizarse por la calzada.
Los sensores situados en cada rueda del vehículo y un módulo de control permiten al ABS regular la presión del líquido de frenos para mantener la adherencia al suelo. En caso de que el sistema detecte que una rueda se ha bloqueado o está próxima al bloqueo, reduce automáticamente la presión hidráulica en esa rueda, evitando que llegue a bloquearse. Este proceso se produce en milisegundos.
Hasta el 2005 el ABS era opcional en turismos: había coches que lo equipaban de serie y otros que no. Desde ese año ya todos los turismos traen ABS de serie.
1. Luz ABS encendida… ¿pasa ITV?
En las ITV se comprueba que el sistema ABS funciona con normalidad. Si el testigo de ABS permanece encendido con el motor en marcha, indica que existe una anomalía en el sistema y, por tanto, no pasaría la ITV.
Testigo del airbag encendida en el cuadro de instrumentos.
La luz del airbag encendida es uno de los testigos más importantes del cuadro de instrumentos. Este indicador avisa de posibles fallos en los sistemas de retención, un conjunto de elementos de seguridad diseñado para proteger a los ocupantes en caso de accidente.
El airbag forma parte del sistema de seguridad pasiva del vehículo y trabaja conjuntamente con los cinturones de seguridad. Se activa en milisegundos tras detectar una colisión, reduciendo el riesgo de lesiones graves. Por eso, cualquier anomalía en este sistema debe revisarse cuanto antes.
1. Luz del airbag: ¿para qué sirve?
Al poner el contacto del vehículo, la centralita del airbag (ECU) realiza automáticamente un autodiagnóstico para comprobar que todos los componentes del sistema —sensores, conexiones, pretensores y software— funcionan correctamente.
Durante este chequeo pueden darse dos situaciones:
No se detecta ningún fallo: el testigo del airbag se enciende durante unos segundos y después se apaga. Esto indica que el sistema funciona con normalidad.
Se detecta una anomalía: la luz del airbag permanece encendida de forma fija, avisando al conductor de que el sistema debe revisarse.
Además, un fallo en los pretensores de los cinturones de seguridad también puede activar este testigo, ya que forman parte del mismo sistema de retención.
Valor de opacidad en motores diésel: cada vehículo tiene un valor distinto.
Si tienes un coche diésel y vas a pasar la ITV, es importante conocer los valores de opacidad permitidos y cómo funciona la prueba de gases. En este artículo te explicamos qué es la opacidad en la ITV, qué límites existen y cómo evitar un resultado desfavorable.
En los motores diésel lo que se mide, a nivel de contaminación, es la opacidad de los gases de escape. La opacidad es «el humo negro» que sale del escape. Se mide el grado de opacidad o densidad del humo (cuán negro es). Niveles muy altos de opacidad indican que la combustión que se produce dentro del motor es incompleta (el combustible no se quema correctamente). Este humo negro, aparte de oler mal, es tóxico para el ser humano.
A diferencia de lo que ocurre con los motores gasolina, en los motores diésel el límite máximo de contaminación lo establecen los fabricantes a la hora de homologar el motor. Este es el límite que se toma en la ITV a la hora de realizar la prueba de gases.
En la ITV, las emisiones contaminantes en vehículos gasolina se miden en todos los vehículos matriculados a partir del 01/01/1967.
En los motores gasolina interesa medir el volumen (%) de monóxido de carbono (CO) presente en los gases de escape, ya que es un gas altamente tóxico. En la ITV únicamente se mide el volumen de CO y el factor lambda.
Valores de CO: dependerá si el vehículo es catalizado y su año.
Al finalizar la inspección, la estación ITV devuelve al conductor la tarjeta ITV y el permiso de circulación entregados al inicio. Asimismo, se entrega el informe de inspección, en el que se detallan los elementos revisados, las mediciones realizadas y, en su caso, los defectos encontrados.
Si el resultado es favorable, también se facilita la correspondiente pegatina para colocar en el parabrisas.
Cuando el resultado es desfavorable o negativo, el informe debe especificar claramente los defectos que han motivado que la inspección no se haya superado.
Saber cuándo pasar la ITV es fundamental para evitar sanciones y poder circular legalmente.
Para saber cuándo debes pasar la ITV de un vehículo, es imprescindible conocer tanto su fecha de matriculación como el tipo de vehículo. La fecha de matriculación es aquella en la que el vehículo se registró por primera vez (cuando obtuvo matrícula). En el caso de vehículos importados, se toma como referencia la fecha de su primera matriculación en el país de origen, no la fecha en la que se matriculó en España.
Lo primero es que el vehículo debe tener seguro: no es posible pasar ITV a un vehículo que no tenga el seguro en vigor. En caso de urgencia o vehículos que se usen de forma esporádica, puede recurrirse a la contratación de un seguro por días. Con tener el seguro en vigor es suficiente, no siendo necesario tener que llevar recibo de la póliza(a menos que se haya contratado en las últimas 48 horas).
En segundo lugar es necesario contar con el permiso de circulación del vehículo. El permiso de circulación es el documento que acredita la titularidad del vehículo. Se detalla más abajo cómo es y qué debemos tener en cuenta, aunque actualmente ya no es necesario llevarlo porque la ITV puede consultar los datos del permiso de forma telemática.
Por último, es necesario contar con la tarjeta ITV del vehículo (TITV). En la TITV aparecen todos los datos técnicos del vehículo. Se detalla a continuación cómo es la TITV y qué debe tenerse en cuenta.
En el artículo anterior hemos visto que los vehículos podían clasificarse de distintas maneras en función de los distintos criterios de homologación (M, N, O, L…). En este artículo vamos a ver que los vehículos también pueden clasificarse por criterios de construcción y utilización.
Todos los vehículos deben poder identificarse por 4 dígitos que permiten entender de forma clara qué son (dos primeros dígitos) y qué uso va a tener (dos últimos dígitos).
Un coche, por ejemplo, tiene una clasificación 10-00. Los dos primeros dígitos indican que es un turismo, y los otros dos indican que su uso está sin especificar. A continuación se muestra la clasificación al completo extraído del Real Decreto 2822/1998.