¿Cómo es la ITV de un coche eléctrico?

La ITV del coche eléctrico genera dudas frecuentes entre los conductores, especialmente en lo relativo a su periodicidad, tarifas y diferencias en la inspección frente a los vehículos de combustión. Aunque su cuota de mercado aún es menor, su crecimiento es sostenido año tras año.

En primer lugar, conviene dejar claro que la frecuencia de la ITV es exactamente la misma que la de cualquier otro vehículo. El hecho de tener un vehículo eléctrico no supone ninguna ventaja en los plazos de la inspección.

1. La ITV de un coche eléctrico, ¿es más barata?

Cada Comunidad Autónoma tiene un modelo de gestión de las ITV diferente y, por tanto, también un modelo tarifario distinto. Por lo general, la ITV de un coche eléctrico suele ser ligeramente más barata pero no siempre tiene por qué ser así.

Las tarifas de inspección suelen estar compuestas por tres conceptos: inspección, prueba de emisiones (gases) e impuestos. Como en un coche eléctrico no se realiza la prueba de emisiones, ese concepto no se incluye en la tarifa, por lo que la ITV suele resultar ligeramente más barata que la de un vehículo de combustión.

2. La ITV de un coche eléctrico… ¿es igual que uno de combustión?

En un vehículo eléctrico deben comprobarse los siguientes puntos del Manual:

1. Identificación.
2. Acondicionamiento exterior: Carrocería y chasis
.
3. Acondicionamiento interior
.
5. Emisiones
.
6. Frenos
.
7. Dirección
.
8. Suspensión
.
9. Motor
.
10. Reformas no autorizadas

2.1 ¿Se revisa el estado de la batería? ¿Del motor? ¿Y del sistema de alta tensión?

En cuanto a la batería y el sistema de alta tensión, la inspección se limita a verificar que no haya daños externos, cables sueltos o exista riesgo de cortocircuito. No se hacen pruebas de rendimiento o salud de la batería.

El motor eléctrico se revisa como cualquier motor convencional: se comprueba que los anclajes al chasis estén en buen estado, que no existan fugas de líquido, y que la batería auxiliar esté en buen estado y bien sujeta.

Respecto al sistema de alta tensión se verifica que los cables estén en buen estado y con fijación adecuadas.


La ITV de un coche eléctrico es, en esencia, muy similar a la de un vehículo de combustión. La frecuencia de inspección no cambia, y los plazos son los mismos. La tarifa suele ser ligeramente más barata, gracias a que no se realiza la prueba de emisiones.

En cuanto a la inspección técnica, la mayoría de los puntos del Manual se aplican igual, con la única excepción de emisiones y sistema de escape. El motor eléctrico, la batería y el sistema de alta tensión solo se revisan de manera superficial para garantizar que estén en buen estado y no representen riesgos.

La normativa actual todavía está muy enfocada en los vehículos con motor térmico, y no ha habido cambios específicos para los nuevos modelos que están entrando al mercado, como los híbridos o los eléctricos puros. Se espera que, en los próximos meses, se incorporen nuevos puntos de inspección adaptados a este tipo de vehículos, adaptando la normativa a la tecnología actual.

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